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Hepatitis C: el flagelo silencioso
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Por Isaac Itman

Durante mucho tiempo, los análisis de sangre de Andrea Thomas, de 49 años de edad, mostraban valores enzimáticos anormales. Sin embargo, el médico de cabecera de su familia pensó que esto se debía solamente al consumo ocasional de alcohol.

"[El médico] no hizo el seguimiento debido", dijo Thomas, fundadora de Hep-C Alert, organización sin fines de lucro ubicada en North Miami, Florida, y dedicada a recabar información, educar y ofrecer apoyo a la gente infectada con hepatitis C.

Imagen de un hígado afectado por el virus de la hepatitis C.De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), alrededor de 4,1 millones de estadounidenses están infectados con hepatitis C, un virus que se trasmite a través de la sangre y provoca la inflamación del hígado. Por esa razón, la educación y las medidas preventivas son imprescindibles para evitar la infección ya que a veces los portadores del virus no presentan ningún síntoma.

Siendo una enfermedad relativamente nueva, la hepatitis C fue descubierta por primera vez en 1989 y el examen para confirmar la exposición al virus fue creado en 1992. Aunque se ha registrado un fuerte descenso en los casos de personas infectadas con hepatitis C, la enfermedad puede causar cáncer, cirrosis o puede terminar en la enfermedad hepática crónica.

La hepatitis C se puede trasmitir mediante el uso de drogas intravenosas, tatuajes y perforaciones corporales (body piercing) cuando no se usa material descartable. Aunque desde 1992 el riesgo es sumamente bajo, también se puede contagiar por medio de transfusiones de sangre.

También existen otros riesgos potenciales como el uso de drogas por vía intranasal pero al no ubicarse dentro de los factores de riesgo tradicionales, muchas personas como Thomas desconocen cuál fue la vía de transmisión.

"Me contagié con hepatitis C y nunca recibí una transfusión de sangre ni tampoco usé drogas intravenosas", dijo Thomas. "En mi caso, la posible vía de entrada del virus fue hace muchos años mientras trabajaba de asistente médico y me pinché de forma accidental con agujas infectadas".

Según el Centro Coordinador Nacional sobre las Enfermedades Digestivas (NDDIC, por sus siglas en inglés), el virus de la hepatitis C es el responsable de una de las principales causas de enfermedades hepáticas crónicas en los Estados Unidos.

Thomas subrayó la necesidad de hacerse un examen de sangre para actuar debidamente y detener el daño hepático en caso de estar infectado. Esto es de suma importancia porque una vez que la persona toma conocimiento de la infección está en condiciones de abandonar aquellas conductas personales que pueden empeorar el estado del hígado. Entre estas prácticas se encuentran el uso de drogas, ingerir bebidas alcohólicas, e incluso el consumo de medicamentos de venta libre, que pueden tener contraindicaciones para las personas con enfermedades hepáticas.

"En realidad, cuando se produce el contagio muy poca gente se entera", explicó Thomas. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la hepatitis C tiende a convertirse en una infección crónica entre el 55 y 85% de los casos.

En 1996, Thomas fue a un gastroenterólogo para que le hicieran una colonoscopía pero luego de ver su historial clínico, el médico le indicó hacerse un examen de hepatitis C.

"Sin el consejo de ese médico y el estudio de exploración del colon, seguiría atendiéndome con el médico de cabecera de mi familia y no estaría haciendo nada para detener el deterioro progresivo del hígado", dijo Thomas.

"Los profesionales de la salud con exposición a la sangre deben estar informados sobre este problema", dijo Corinna Dan, subdirectora ejecutiva de Hepatitis Foundation International, organización sin fines de lucro con sede en Silver Spring, Maryland, que brinda información sobre la prevención, diagnóstico y tratamiento de la hepatitis. Dan subrayó la necesidad de concientizar al público para que los legisladores tomen conocimiento sobre la situación y puedan actuar al respecto.

"La gente todavía no ha tomado conciencia sobre este flagelo y entonces los portadores del virus desconocen estar infectados y no se hacen las pruebas diagnósticas", dijo.

La hepatitis C también afecta a los sectores sociales más vulnerables desde el punto de vista de acceso a la atención médica.

Lorren Sandt, directora de programas de Hepatitis C Caring Ambassadors, organización sin fines de lucro situada en Oregon City, Oregon, y dedicada a generar conciencia sobre el tema, dijo que las estadísticas demuestran que el número de afroamericanos afectados por el virus es desproporcionado en relación a otros grupos raciales y étnicos. A su vez, señaló que sólo dos organizaciones a nivel nacional están trabajando exclusivamente sobre la problemática de la hepatitis C dentro de la comunidad afroamericana.

"Todo el mundo debería saber cómo se contagia y cómo se previene la hepatitis C", dijo Sandt.

En el caso de los hispanos, las barreras lingüísticas y culturales también juegan en contra a la hora de tomar precauciones.

Susan Simon, presidente de Hepatitis C Association, organización sin fines de lucro que ofrece apoyo e información a personas que viven con el virus, dijo que "los recursos e información para hispanohablantes no son suficientes".

De esta manera, los expertos concuerdan en aumentar las campañas de difusión para que la gente se entere de la enfermedad y reciba el tratamiento indicado. Sin embargo, las personas primero deben saber que son portadores del virus para después cambiar sus hábitos y costumbres.

"El alcohol empeora la enfermedad", dijo Marcelo Kugelmas, gastroenterólogo que atiende pacientes en una clínica privada de Denver, Colorado.

Para combatir la hepatitis C existen dos tratamientos disponibles, Interferon y Ribavirin, y algunos médicos recomiendan tratar la enfermedad mediante el suministro de ambos medicamentos. Además del tratamiento, la concurrencia a grupos de apoyo puede resultar beneficiosa desde el punto de vista emocional.

La Fundación Americana del Hígado (ALF, por sus siglas en inglés) sostiene que la eficacia de estos medicamentos ha resultado sólo en algunos portadores. Dependiendo del tipo de hepatitis C que tenga cada paciente, el tratamiento tiene entre un 40 y 80% de probabilidades de eliminar el virus. En Estados Unidos, el tratamiento ha sido efectivo en el 50% de los casos del tipo más común de hepatitis C (genotipo 1). Por otro lado, los estudios revelan que sólo el 28% de los afroamericanos respondieron positivamente a la combinación de medicamentos.

"Algunas personas que padecen la enfermedad sufren de depresión como efecto secundario del tratamiento", dijo Dan.

Thomas, quien en 2004 se sometió a un tratamiento durante seis meses y hoy día está totalmente recuperada, dijo que las precauciones que se deben tomar luego de finalizar el tratamiento no son otras más que las que hacen al sentido común y permiten que el hígado recobre su vitalidad y comience a funcionar con normalidad.

Uno de los puntos sobre los cuales Thomas hizo particular énfasis fue que existen personas que padecen una clase de infección moderada y por ese motivo no le prestan mucha atención. Thomas recordó que es imprescindible tener un hígado sano para enfrentar cualquier condición clínica que requiera ser tratada con fármacos. Por consiguiente, no ocuparse de la enfermedad y permitir que progrese hacia etapas más avanzadas, puede comprometer la salud del paciente y el funcionamiento de su organismo.

En la actualidad, Thomas se siente agradecida de haber sido una de las personas que han logrado librarse del virus.

"Soy muy afortunada", concluyó.

--

Isaac Itman es redactor del OMHRC. ¿Comentarios? E-mail: info@minorityhealth.hhs.gov

Enlaces

Lo que necesito saber sobre la hepatitis C
http://digestive.niddk.nih.gov/spanish/pubs/hepc_ez/index.htm

Cirrosis del hígado
http://digestive.niddk.nih.gov/spanish/pubs/cirrhosis/index.htm

El aparato digestivo y su funcionamiento
http://digestive.niddk.nih.gov/spanish/pubs/yrdd/index.htm

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
http://www.cdc.gov/spanish/enfermedades/hepatitis/HepatitisC.htm

Hep-C Alert (en inglés)
http://hep-c-alert.org Salida del sitio

Hepatitis Foundation International (en inglés)
http://www.hepfi.org/ Salida del sitio

Hepatitis C Association (en inglés)
http://hepcassoc.org/ Salida del sitio

Hepatitis C Caring Ambassadors Program (en ingles)
http://hepcchallenge.org Salida del sitio


Medidas preventivas

  • No existe una vacuna para prevenir la hepatitis C.
  • No se inyecte drogas. Si lo hace, nunca comparta jeringas ni agujas y vacúnese contra la hepatitis A y B.
  • No comparta artículos personales que puedan haber estado expuestos a sangre ajena (hojas de afeitar, cepillos de dientes).
  • Si es profesional de la salud o trabaja en salud pública, siempre extreme las precauciones sanitarias y manipule con cuidado agujas y objetos punzantes. Vacúnese contra la hepatitis B.
  • Tome en cuenta los riesgos que corre con los tatuajes y perforaciones corporales. Corre peligro de infección si el instrumental tiene sangre de otra persona o si el artista o responsable de hacer las perforaciones no cumple con las normas de higiene y seguridad que corresponden.
  • Aunque la transmisión por vía sexual es poco común, la hepatitis C puede contagiarse por medio de las relaciones sexuales. Si no tiene pareja estable y mantiene relaciones sexuales con más de una persona, nunca olvide usar correctamente un preservativo de látex para evitar contraer enfermedades de transmisión sexual. También se recomienda vacunarse contra la hepatitis B.
  • Si es portador del virus de la hepatitis C, no puede donar sangre, órganos o tejidos.
Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)







Última modificación: 12/12/2007 08:00:00 AM

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