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Luchemos contra el cáncer de cuello uterino
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Por Fia Curley
Traducido por Isaac Itman

"La mía es una historia con moraleja", dijo Kauthar Keister de Mobile, Alabama. "Tenía 32 años, me estaba preparando para casarme y esperando tener tres hijos cuando me enteré que tenía cáncer de cuello uterino invasivo".

Las noticias no fueron fáciles de aceptar. Keister necesitaba un histerectomía total y estaba a punto de casarse.

Fotografía de una mujer latina"Por supuesto, algunos de los sueños se destruyeron ahí mismo", recordó Keister. "Pero quien hoy día es mi esposo siguió firme con los planes de la boda. Como lo dijo él, hay muchos niños negros que necesitan un hogar con amor".

Keister ahora tiene 38 años y tiene dos hijos adoptados, una niña y un varón. Sabe en qué se equivocó: demoró en adoptar medidas preventivas, se salteó las pruebas de Papanicolaou que deben hacerse cada año y estaba convencida que no tenía nada por lo que preocuparse porque no tenía antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino.

Sin embargo, el cáncer de cuello uterino no es hereditario.

Un tipo de cáncer causado por un virus

Las dos décadas de investigación para determinar las causas principales del cáncer de cuello uterino podrían considerarse una historia de éxito científico, finalizando en junio de 2006 con la aprobación de la vacuna Gardasil por parte de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), la cual protege contra la infección provocada por los dos tipos del Virus del Papiloma Humano (VPH) que producen la mayoría de los cánceres de cuello uterino a nivel mundial.

Los estudios de población han ayudado a establecer la conexión entre las infecciones por VPH y la enfermedad, revelando que mientras la mayoría de las infecciones por VPH desaparecen y no devienen en cáncer, prácticamente todos los casos de cáncer de cuello uterino se deben a la infección por VPH.

Douglas Lowy y John Schiller, científicos del Instituto Nacional de Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) y pioneros en la investigación sobre VPH, analizaron la forma de estimular una respuesta inmune del organismo para prevenir la infección causante de cáncer. Este trabajo llevó al desarrollo de la tecnología en la cual se basa la vacuna.

En los países occidentales, gracias a los exámenes de Papanicolaou podemos diagnosticar a tiempo el cáncer de cuello uterino pero sin embargo, sigue matando mujeres pobres alrededor de todo el mundo. En el peor de los casos, toma la forma de tumores fulminantes que causan hemorragias en el útero y lesiones intestinales. Este es el tipo de cáncer de cuello uterino que atacó a Keister y es el más agresivo e invasivo, no dejando muchas más opciones que la histerectomía, incluso en mujeres de tan sólo 20 años.

El cáncer de cuello uterino y los grupos minoritarios

Fotografía de una mujer latina de mediana edadEn noviembre de 2006, el Grupo de Trabajo del Gobernador de Virginia contra el Cáncer de Cuello Uterino emitió un informe de 82 páginas sobre un estudio realizado entre 1998 y 2002 en el cual se señalaba que las mujeres pobres y de grupos minoritarios tenían mayor riesgo de morir a causa de cáncer de cuello uterino. Aunque el grupo de trabajo recomendó que el tratamiento de las mujeres mayores de 40 años se extendiera incluso a mujeres tan jóvenes como de 18 años, concluyó que las mujeres de grupos minoritarios en Virginia eran las más golpeadas cuando se trataba de este tipo de cáncer.

Durante ese período de cuatro años, alrededor de 8 de cada 100,000 mujeres en Virginia fueron diagnosticadas con cáncer de cuello uterino, un tema que preocupa a los legisladores ya que los grupos minoritarios superan la media del estado.

Las mujeres en la región suroeste de Virginia que fueron clasificadas como hispanas, asiático-americanas y nativo-americanas, presentaron la tasa más alta con 27 diagnósticos por cada 100,000 mujeres.

En otras regiones, las mujeres afroamericanas tuvieron las tasas de mortalidad más altas con alrededor de 9.8 muertes por cada 100,000 mujeres. El estudio mostró que dentro de este grupo, el índice de diagnósticos continuó aumentando en mujeres de entre 20 y 85 años, en contraste con las mujeres blancas en donde el índice llegó a su punto más alto y luego bajó.

Los promedios no son exclusivos del estado, sino que sucede lo mismo a nivel nacional.

En 2002, alrededor de 12 mil mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de cuello uterino. Aproximadamente 1900 mujeres eran afroamericanas, 450 asiático-americanas e isleñas del Pacífico, 60 nativo-americanas y nativas de Alaska, y 1800 hispanas. No obstante, en 2002 alrededor de 4 mil mujeres murieron por cáncer de cuello uterino de las cuales 800 fueron clasificadas como afroamericanas, 120 como asiático-americanas e isleñas del Pacífico y 380 como hispanas.

Aunque los índices de mortalidad han descendido en términos generales, el cáncer de cuello uterino sigue siendo la segunda causa de muerte por cáncer entre las mujeres. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el Gobierno federal gasta más de 2 billones de dólares anuales sólo en tratamientos para el cáncer de cuello uterino.

¿Qué debemos saber sobre el VPH?

El VPH se transmite por contacto directo de piel con piel en hombres y mujeres, haciendo difícil que los condones sean efectivos para prevenir la transmisión entre compañeros sexuales.

De los 30 virus clasificados dentro de la categoría de papiloma humano (alrededor de 100 cepas diferentes), a dos se los ha vinculado con el 70% de los casos de cáncer de cuello uterino, mientras que otros dos han sido responsables por el 90% de casos de verrugas genitales. En casos excepcionales, el virus también ha sido responsable de causar cáncer anal y cáncer de pene.

Como las verrugas genitales pueden demorar años en aparecer e incluso nunca llegar a hacerlo, es posible que por algún tiempo los portadores no sepan que tienen el virus. Aunque el virus puede desaparecer de forma espontánea, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que las mujeres sexualmente activas o mayores de 21 años se hagan anualmente el examen de Papanicolaou.

Este mensaje se recomienda enfáticamente a los grupos minoritarios porque son quienes están experimentando mayores tasas de mortalidad debido al cáncer de cuello uterino.

Los esfuerzos de prevención se concentran en educar e informar sobre la vacuna Gardasil, la cual previene la infección viral cuando es suministrada en una serie de tres inyecciones a mujeres de entre 9 y 26 años.

Servicios de asistencia social para inmigrantes asiáticos

Para la organización vietnamita Boat People SOS, difundir las noticias sobre la vacuna ha ocupado el segundo lugar para reforzar la educación sobre factores de riesgo y animar a la gente a que se haga los exámenes médicos. La organización trabaja a nivel nacional para ayudar a los refugiados e inmigrantes vietnamitas. Fue fundada en 1980 y tiene su sede central en Falls Church, Virginia.

Como coordinador de extensión social en el área del norte de Virginia, Hang Duong adopta la técnica del "paso a paso" para educar a los usuarios. Aunque en el programa radial de la organización que se emite una vez al mes se ha transmitido información sobre el VPH y la nueva vacuna, Duong dijo que puede ser uno de los mensajes más difíciles de aceptar por parte de los oyentes porque los padres "no quieren hablar sobre adolescentes teniendo sexo. Dicen que sus hijos son muy jóvenes para saber".

Aparte del programa de radio que a menudo cuenta con la participación de médicos, Duong dijo que tienen una publicación mensual que anticipadamente le permite a la organización abordar cuestiones relacionadas al cáncer a través de temas comunes de salud, como la nutrición y los hábitos alimenticios.

Sin embargo, Duong dijo que no siempre es fácil convencer a las mujeres sobre la importancia de hacerse los exámenes.

"No quieren enterarse antes de enfermarse", dijo.

El miedo no es el único factor que disuade a las mujeres para que se hagan los exámenes.

"A veces el problema para las mujeres es el tema del dinero", dijo. "Nosotros pagamos una parte del precio y eso facilita las cosas. A veces es difícil pagar incluso 25 dólares. Se sienten bien y como no se sienten enfermas, se preguntan por qué pagar 25 dólares por nada".

Las mujeres también pueden tener problemas para hablar y escribir en inglés o pueden preocuparse por el hecho de que los resultados de los exámenes sean positivos y se conviertan en una carga para la gente que ya las viene ayudando.

Duong dijo que ha visto como la edad juega un papel importante en la predisposición de la mujer para prestarle atención a los mensajes relacionados al cuidado de la salud.

"Si las mujeres crecieron aquí, es más fácil hablar con ellas", dijo. "Si acaban de llegar, tenemos que esforzarnos más aunque las mujeres jóvenes tienen una mentalidad más abierta".

Ser abierto para hacerse los exámenes es un examen en sí mismo

Beth Ehrensberger, gerente de educación pública del Virginia Breast and Cervical Cancer Early Detection Program (programa para la detección temprana del cáncer de seno y cáncer de cuello uterino), ha notado actitudes similares, particularmente con las mujeres de grupos minoritarios que reciben sus servicios.

"No quieren ser una carga para la familia", dijo. "Quieren cuidar a sus familias".

Las mujeres se ven a sí mismas como el tronco del árbol familiar, dijo.

"Muchas veces no piensan que pueden tomarse un tiempo sin estar con sus padres o nietos; las decisiones las toman a partir de su familia", dijo Ehrensberger. "Pero me di cuenta que uno puede llegar al corazón de ellas diciéndoles: quiero que estés sana para que puedas cuidar a tu familia".

Ehrensberger dijo que ha visto que las decisiones de las mujeres sobre hacerse los exámenes están sujetas al miedo y a la fe.

"Muchas mujeres hacen las cosas de acuerdo a sus creencias religiosas y esto funciona de las dos formas. Algunas dicen: no me voy a hacer un examen de mamas o de cuello uterino porque si ese es mi destino, ese es mi destino", dijo. "Otras dicen: Dios me trajo al mundo por una razón y me ha dado la inteligencia suficiente para que busque la ayuda que necesito. Me voy a hacer el examen".

También conocido como el Every Woman's Life (la vida de todas las mujeres), el programa comenzó en 1996, está financiado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y está disponible para mujeres de entre 40 y 64 años que no tengan cobertura médica total o que directamente no dispongan de seguro médico. A través del programa, las mujeres pueden hacerse periódicamente los exámenes de Papanicolaou. Una vez que se hayan examinado, los resultados determinan cuál será el próximo paso. Si las mujeres necesitan buscar más servicios médicos, son derivadas al proveedor afiliado que se encuentre más cerca de ellas.

"Las vemos desde el comienzo al fin, lo cual es bueno porque no queremos simplemente enterarnos que tienen cáncer y desearles buena suerte", dijo Ehrensberger.

Durante el período de subvención 2005-2006, el programa Every Woman's Life hizo posible que 6 mil mujeres se hicieran los exámenes. De ese número, 35% eran afroamericanas, 0.5% nativo-americanas, 3.2% eran asiático-americanas y 4% fueron clasificadas como hispanas.

En julio, el diagnóstico temprano se extendió a las mujeres de entre 18 y 39 años de edad.

Ehrensberger dijo que espera que en el futuro puedan aumentar el número de proveedores de salud para cubrir las necesidades actuales y ofrecerles los servicios a más comunidades minoritarias. Existen planes que ya han sido puestos en funcionamiento para la implementación del programa New Day, una guía de apoyo que fue puesta a prueba durante el período de subvención 2005-2006. El objetivo es promocionar estilos de vida saludables porque la mayoría de las mujeres inscriptas en el programa Every Woman's Life no se beneficiarían de la vacuna por encontrarse fuera de la franja de edad.

"Me encantaría que apareciera algún tipo de vacuna que desmantelara nuestros programas y nos hiciera obsoletos", dijo Ehrensberger. "Pero seguiremos brindando servicios hasta que eso suceda".

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Fia Curley es redactora del OMHRC. ¿Comentarios? E-mail: fcurley@minorityhealth.hhs.gov

Enlaces

Programa nacional de detección temprana de cáncer de mamas y cáncer de cuello uterino
http://apps.nccd.cdc.gov/cancercontacts/nbccedp/contacts.asp

Información general sobre el cáncer de cuello uterino
http://www.cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/cuellouterino/patient

Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000893.htm

Infección genital por VPH
http://www.cdc.gov/std/Spanish/STDFact-HPV-s.htm

Reducir el riesgo del Virus del Papiloma Humano
http://www.cdc.gov/spanish/cancer/cervical/reducing_risk.htm

Información general sobre el examen de Papanicolaou
http://www.cdc.gov/spanish/cancer/cervical/screening.htm

Prueba de detección y prevención del cáncer de cuello uterino [PDF, 249KB]
http://www.cdc.gov/std/hpv/CervicalCancerScreeningPrevention8-3-2005-Sp.pdf

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Última modificación: 01/02/2008 09:03:00 AM

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